Desde hace más de veinte años se viene trabajando en este tema con un objetivo claro: brindar al bañista un servicio profesional basado en la prevención. Aunque mucho se habla de prevención y poco se concreta, la ONG Federación Argentina de Guardavidas depositó en mí su confianza para intervenir en estos temas, que forman parte de mi interés y trayectoria en el ámbito de la Seguridad Acuática. A continuación, se detalla esa trayectoria:
Guardavidas desde 1972 y continuando...
Experiencia: Guardavidas en Playa y Natatorios Playa Popular 1-2 y Piletas Cubiertas - Encargado sector Popular-Bristol y Botes de Rescate - Coordinador General Guardavidas Mar del Plata – Investigador sobre el área acuática en el mar – Profesor y Director Escuela de Guardavidas en Mar del Plata y la zona - Profesor de Salvamento Acuático en Formación Docente – Profesor de Natación en Infantería de Marina - Ex-Presidente de la ONG Unión Guardavidas de Mar – Director de Investigación y Gestión para la Seguridad Acuática de la ONG Federación Argentina de Guardavidas – Expositor en Congresos y Cursos de la actividad de Guardavidas dentro y fuera del país
Trabajos Realizados Reglamento para la Seguridad Acuática Partido de Gral. Pueyrredon Ord. 5831/83 Decreto 1305/83 (Parte Técnica) - Proyecto de reglamento para la Seguridad de la Navegación Deportiva Menor a Vela, remo y motor Partido de Gral. Pueyrredon, Disposición de Prefectura Naval Argentina - Sistema de Prevención en Playas de Mar - Cinturón de Bioseguridad para Guardavidas. - Sistema para la categorización de Playas, Balnearios y Natatorios sobre la prevención y seguridad.
Publicaciones Revista en Internet de Educación Física. - Congreso Internacional de Salvamento y Socorrismo. España 2007. - Universidad de Delaware EE.UU. 2008 - Proyecto de Ley Nacional de Operativos para la Seguridad Acuática para la Federación Argentina de Guardavidas - Libro “Ser Guardavidas” - Definición de señaléticas por banderas. - Libro “Prevención en Playas de Mar” - Protocolo de trabajo para Guardavidas en Natatorios - Memorias Todo integrado en la obra Salvavidas de Tres Puntas.
Reconocimientos: Ganador del Premio Hipocampo del club de Leones en el Rubro Prestación de Servicios a la Comunidad, por la Implementación y Coordinación del Operativo Seguridad en Playas Mar del Plata 1987 - Distinción Honorifica de la Federación Argentina de Guardavidas 2025.
Palabras del autor: Cap 56 del Libro "El Salvavidas de Tres Puntas".
La prevención que todavía nos debemos
La seguridad acuática en las playas de Mar del Plata posee una larga historia construida sobre la experiencia de generaciones de guardavidas, trabajadores de playa y organismos públicos que, durante décadas, intentaron reducir los riesgos propios de uno de los frentes costeros más complejos de Argentina. Sin embargo, la sola existencia de un operativo de vigilancia no puede confundirse con la existencia de un verdadero sistema integral de prevención.
Durante años se instaló la idea de que el éxito de la seguridad acuática puede medirse por la cantidad de rescates realizados o por la ausencia de víctimas fatales. Sin embargo, esa mirada resulta insuficiente. Un rescate exitoso demuestra capacidad de respuesta, pero también demuestra que previamente existió una situación de riesgo que no pudo ser evitada. Del mismo modo, una persona que sobrevive a un accidente acuático puede no ingresar en las estadísticas de mortalidad, pero sufrir consecuencias físicas, emocionales o psicológicas permanentes. La ausencia de muertes no implica necesariamente la ausencia de víctimas.
La prevención moderna exige anticipación, investigación y comunicación. No alcanza con observar el mar desde una casilla. Tampoco alcanza con disponer de equipamiento o recursos de rescate. La prevención comienza cuando el bañista recibe información clara antes de ingresar al agua, cuando comprende los riesgos, cuando conoce las zonas seguras y cuando dispone de herramientas que le permitan tomar decisiones correctas.
Por esa razón resulta preocupante que históricamente se haya privilegiado una visión predominantemente rescatista de la seguridad acuática. Mientras se perfeccionan los procedimientos para actuar durante la emergencia, muchas veces se relegan la investigación, la educación pública, la comunicación del riesgo y el desarrollo de sistemas preventivos orientados al usuario final: el bañista.
La comunicación constituye uno de los déficits más notorios. La eficacia de una señal no depende únicamente de su existencia ni de una normativa que la respalde. Su eficacia depende de que el ciudadano la entienda. Una bandera cumple su función cuando comunica correctamente el riesgo. Por ello resulta imprescindible revisar los sistemas de señalización, incorporar criterios de accesibilidad para personas con disfunción visual por confusión cromática y desarrollar herramientas informativas que expliquen no solo el estado general del mar, sino también las alteraciones específicas que originan la mayoría de los accidentes acuáticos.
Del mismo modo, la profesionalización no debería ser una declaración institucional sino una realidad demostrable. Un sistema profesional se construye mediante concursos transparentes, evaluación técnica, capacitación permanente, actualización científica y reconocimiento efectivo del mérito. Sin estos elementos, la profesionalización se transforma en una afirmación difícil de sostener.
También resulta necesario revisar la evolución histórica de los recursos disponibles. La comparación entre diferentes épocas demuestra que la modernidad no siempre implica una mejora de la capacidad operativa. Menos puestos, menos embarcaciones, mayores tiempos de respuesta sanitaria o menor articulación entre organismos pueden representar retrocesos aun cuando existan nuevas tecnologías o equipamientos más sofisticados.
La aparición de fenómenos extraordinarios como el meteotsunami de enero de 2026 también obliga a replantear las respuestas institucionales. No alcanza con afirmar que ciertos eventos son imprevisibles. La verdadera prevención consiste en construir estructuras capaces de observar, interpretar, comunicar y actuar aun cuando la predicción sea limitada.
Por otra parte, resulta difícil hablar de compromiso comunitario cuando muchas iniciativas dedicadas a la investigación, la educación y la comunicación preventiva continúan sin reconocimiento normativo o institucional suficiente. La participación ciudadana no surge espontáneamente; debe ser promovida, respaldada y fortalecida mediante políticas públicas que incorporen efectivamente el conocimiento acumulado por quienes estudian, trabajan y viven la realidad de las playas.
Por todo ello, Mar del Plata debería tener como objetivo construir un sistema preventivo moderno, participativo, científicamente fundamentado y centrado en el bañista.
Porque, en definitiva, la verdadera excelencia en seguridad acuática no se mide por la cantidad de rescates exitosos, ni por la cantidad de víctimas fatales evitadas.
La verdadera excelencia en seguridad acuática se mide por la cantidad de accidentes que nunca llegaron a ocurrir.
Lic. Alberto E. Méndez